Devolución de la plusvalía municipal

En Planillo y Pedraz Asesores le ayudamos a recuperar lo pagado indebidamente por la plusvalía municipal. Contacte con nosotros.

“El que gana, paga”. Escueta forma de resumir la filosofía del principio de capacidad económica que ampara un sistema tributario, y sin embargo en algunas ocasiones se da de bruces con la legislación, que excepcionalmente es puesta en entredicho. Pues bien, el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), más conocido por “plusvalía municipal”, es uno de esos casos. El hecho imponible, esto es, la razón de ser del impuesto, consiste en la ganancia obtenida al transmitir un inmueble, en la parte correspondiente al suelo. ¿Y cómo calcular dicha ganancia? En un alarde de lógica aplastante, el legislador estableció unos índices, coeficientes y demás procedimientos “esotéricos” que conducían a obtener la justa y correspondiente cuota impositiva.

Nada más lejos de la realidad, y sin entrar a valorar la duplicidad del hecho impositivo (pues ya pagamos en renta por la ganancia patrimonial obtenida) o el método de cálculo, lo cierto es que en los últimos años ha sido demostrada la gran injusticia fiscal que implicaba: tras la burbuja inmobiliaria, no pocos propietarios han tenido que vender sus viviendas a precios inferiores (a veces escandalosamente inferiores) respecto al precio de adquisición. Afortunadamente, la declaración del IRPF recoge esa circunstancia (daría también para hablar largo y tendido), pero no así la plusvalía municipal, que aprecia ganancia y además la calcula, independientemente del valor de compraventa.

Pues bien, por fortuna nuestro Tribunal Constitucional ha apreciado que los preceptos de este impuesto

gravan una renta ficticia en la medida en que, al imponer a los sujetos pasivos del impuesto la obligación de soportar la misma carga tributaria que corresponde a las situaciones de incrementos derivados del paso del tiempo, está sometiendo a tributación situaciones de hecho inexpresivas de capacidad económica, lo que contradice frontalmente el principio de capacidad económica que garantiza el art. 31.1.”

A modo de resumen, el resultado final ha sido declarar nulos aquellos apartados de la Ley de Haciendas Locales, subsección relativa al IIVTNU, que determinaban la cuantía impositiva en aquellos casos en que la ganancia que pretendía gravarse simplemente no existía, o incluso se trataba de una pérdida. La misma sentencia deja en manos del legislador la forma en que habrá de articularse el nuevo mecanismo que salve tal circunstancia. Esperemos que, ya metidos en faena, el esquema de cálculo sea rediseñado para que la imposición final esté en justa proporción con la ganancia obtenida, es decir, también para aquellos casos en que exista ganancia.

Más información: 1   2   3   4       Imagen: Wikipedia
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s